Niño “El Servidor” vuelve a hablar de un supuesto terremoto mundial tras el sismo de Colombia

El nombre de Jesús López, conocido en redes sociales como “El Servidor”, volvió a convertirse en tendencia después del terremoto que sacudió Colombia. Sus nuevas declaraciones generaron preocupación entre algunos usuarios, especialmente porque anteriormente se habían relacionado sus publicaciones con los terremotos registrados en Venezuela.

Sin embargo, es importante separar las afirmaciones difundidas en redes de lo que realmente puede comprobarse.

¿Qué dijo “El Servidor” después del terremoto?

Tras el sismo de magnitud 7.4 registrado en Colombia, López publicó nuevos mensajes en los que habló de terremotos y otros acontecimientos que, según su interpretación religiosa, formarían parte de una serie de sucesos anunciados previamente.

En uno de sus mensajes afirmó que estos acontecimientos todavía no representarían el final y utilizó referencias religiosas relacionadas con terremotos, hambre y enfermedades.

Sus palabras rápidamente comenzaron a circular nuevamente en redes sociales, donde algunos usuarios interpretaron sus declaraciones como una advertencia sobre futuros desastres.

¿Realmente predijo los terremotos de Venezuela?

Esta es una de las principales razones por las que sus publicaciones actuales generan tanta atención.

En mayo de 2026, Jesús López publicó mensajes en los que habló de dos terremotos que afectarían Venezuela. Posteriormente, el 24 de junio se registraron dos fuertes movimientos sísmicos en el país, de magnitudes 7.2 y 7.5, según los reportes citados por diferentes medios. La coincidencia hizo que sus publicaciones anteriores se volvieran virales.

No obstante, una coincidencia entre una afirmación previa y un acontecimiento posterior no demuestra que exista una capacidad sobrenatural para predecir terremotos.

¿Puede la ciencia predecir un terremoto?

Hasta la fecha, la ciencia no dispone de un método que permita determinar con precisión cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un terremoto.

Los especialistas pueden estudiar las fallas geológicas, analizar la actividad sísmica y calcular probabilidades para determinadas regiones, pero eso es diferente de predecir un terremoto concreto.

Por esta razón, las declaraciones de una persona en redes sociales no deben confundirse con una alerta sísmica oficial.

El nuevo mensaje tras el sismo de Colombia

El terremoto ocurrido en Colombia volvió a colocar a “El Servidor” en el centro de la conversación digital. Sus seguidores comenzaron a preguntarse si sus nuevas declaraciones podrían estar anticipando otro gran movimiento sísmico.

Sin embargo, no existe evidencia científica que permita confirmar que sus mensajes constituyan una predicción de un futuro terremoto mundial. Los medios que han reportado sus declaraciones también señalan que se trata de interpretaciones religiosas y no de pronósticos respaldados por especialistas.

¿Por qué sus mensajes se vuelven virales?

Las redes sociales pueden amplificar rápidamente este tipo de contenidos, especialmente cuando una declaración previa parece coincidir con un acontecimiento real.

Además, las publicaciones relacionadas con terremotos generan preocupación y curiosidad, lo que favorece que sean compartidas numerosas veces.

El problema aparece cuando una coincidencia termina presentándose como una prueba definitiva de que alguien puede anticipar desastres naturales.

Lo que realmente puede confirmarse

Jesús López sí ha realizado nuevas declaraciones después del terremoto de Colombia y continúa interpretando determinados acontecimientos desde una perspectiva religiosa. También es cierto que sus publicaciones anteriores adquirieron enorme popularidad después de los terremotos registrados en Venezuela.

Lo que no puede confirmarse es que tenga la capacidad de predecir terremotos o que sus nuevos mensajes anuncien un próximo desastre mundial.

Por ahora, cualquier advertencia sobre un supuesto terremoto futuro debe considerarse una afirmación no comprobada. Ante una amenaza sísmica real, la información más importante debe proceder de organismos sismológicos y autoridades oficiales, no de predicciones difundidas en redes sociales.