En redes sociales ha comenzado a circular una supuesta predicción que advierte sobre la posibilidad de un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6, generando preocupación entre quienes han visto las publicaciones.
Sin embargo, antes de tomar este tipo de mensajes como una alerta, es importante distinguir entre una predicción científica y una afirmación difundida en internet.
¿Puede la ciencia saber cuándo ocurrirá un terremoto?
Actualmente no. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explica que ningún científico u organismo puede predecir con precisión un terremoto importante indicando previamente la fecha, el lugar y la magnitud.
Los especialistas sí pueden calcular probabilidades a largo plazo para determinadas regiones y estudiar las zonas donde existe mayor actividad sísmica. Esto es diferente de afirmar que un terremoto específico ocurrirá en una fecha determinada.
¿De dónde surge entonces la cifra de 9.5 o 9.6?
Una magnitud de 9.5 sería extraordinariamente alta. El terremoto de mayor magnitud registrado instrumentalmente fue el ocurrido en Chile en 1960, con una magnitud de 9.5.
Que un terremoto de esa magnitud haya ocurrido en el pasado demuestra que es físicamente posible, pero no significa que exista actualmente una predicción científica de otro evento igual o superior.
Las publicaciones que utilizan una cifra concreta pueden generar la impresión de que existe información privilegiada o una advertencia oficial, cuando en realidad pueden estar mezclando datos históricos con especulaciones.
Predicción no es lo mismo que pronóstico
Los científicos pueden elaborar pronósticos probabilísticos, especialmente después de un terremoto importante para estimar la posibilidad de réplicas.
También existen sistemas de alerta temprana. Pero estos sistemas funcionan después de que un terremoto comienza, detectando las primeras ondas sísmicas y enviando una advertencia antes de que las ondas más fuertes lleguen a determinados lugares. No predicen terremotos con días o semanas de anticipación.
¿Hay señales que permitan anticiparlo?
Hasta ahora no existe una señal previa que permita predecir de manera confiable un gran terremoto. Se han estudiado fenómenos como pequeños movimientos sísmicos, cambios en gases, comportamiento animal y otras supuestas señales, pero ninguno ha demostrado ser un indicador fiable.
Por eso, una publicación que asegure que un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 ocurrirá próximamente debe tratarse con mucha cautela.
Lo importante es estar preparado
Que no sea posible predecir un terremoto no significa que no podamos prepararnos. Tener identificadas las zonas seguras de una vivienda, asegurar objetos que puedan caer y conocer las recomendaciones oficiales durante un movimiento sísmico son medidas mucho más útiles que intentar anticipar una fecha concreta.
Hasta el momento, no existe una predicción científica confirmada que indique que un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 vaya a ocurrir próximamente. La cifra que circula en redes debe entenderse como parte de una afirmación viral, no como una alerta sísmica oficial.
