Las mollejas de pollo suelen ser un alimento económico y bastante nutritivo que muchas veces queda fuera de la alimentación cotidiana. Se trata de una víscera muscular y, cuando se prepara adecuadamente, puede aportar una cantidad importante de proteínas, hierro, zinc, selenio y vitamina B12.
De acuerdo con datos nutricionales basados en la base de datos del USDA, 100 gramos de mollejas de pollo cocidas aportan aproximadamente 154 kcal, 30 gramos de proteína, 3,2 mg de hierro, 4,4 mg de zinc y 1,04 μg de vitamina B12.
1. Aportan bastante proteína
Uno de sus principales atractivos nutricionales es su contenido de proteína.
Una porción de 100 gramos cocidos aporta alrededor de 30 gramos de proteína, un nutriente necesario para mantener y reparar tejidos y para conservar la masa muscular.
Esto puede convertirlas en una alternativa interesante dentro de una alimentación variada, especialmente acompañadas de verduras, legumbres o cereales integrales.
2. Contienen hierro
Las mollejas también aportan hierro, un mineral esencial para producir hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos encargada de transportar oxígeno por el organismo.
El hierro procedente de alimentos de origen animal incluye hierro hemo, que generalmente se absorbe mejor que el hierro no hemo presente en los alimentos vegetales.
Esto no significa que comer mollejas pueda curar la anemia. Si existe una deficiencia de hierro, es necesario determinar su causa y seguir el tratamiento indicado.
3. Aportan vitamina B12
La vitamina B12 participa en la formación de células sanguíneas y en el funcionamiento adecuado del sistema nervioso.
Las mollejas contienen esta vitamina; aproximadamente 100 gramos cocidos proporcionan 1,04 μg de B12.
La carne, las aves, los pescados, los huevos y los productos lácteos son fuentes habituales de vitamina B12.
4. Son una fuente de zinc
El zinc participa en diferentes funciones del organismo, incluido el funcionamiento del sistema inmunitario y la síntesis de proteínas.
Las mollejas cocidas aportan aproximadamente 4,4 mg de zinc por cada 100 gramos, según los datos nutricionales disponibles.
5. También contienen selenio
El selenio es otro micronutriente presente en las mollejas. Participa en funciones relacionadas con el metabolismo y la protección de las células.
Una porción de 100 gramos puede aportar alrededor de 41 μg de selenio, aunque el contenido puede variar según el alimento y su preparación.
¿Ayudan a combatir el cansancio?
Pueden contribuir a una alimentación que proporcione nutrientes relacionados con la producción normal de energía y la formación de células sanguíneas.
Pero es importante no convertirlas en un supuesto tratamiento para el cansancio.
La fatiga puede tener muchas causas. Por ejemplo, una deficiencia de hierro puede producir debilidad y falta de energía, pero el diagnóstico requiere análisis y evaluación médica.
¿Son buenas para aumentar músculo?
Su elevado contenido de proteína puede hacerlas útiles dentro de una alimentación orientada a mantener o desarrollar masa muscular.
Sin embargo, ningún alimento por sí solo desarrolla músculo. Para conseguirlo se necesita combinar una alimentación adecuada con entrenamiento de fuerza, suficiente energía y descanso.
¿Cómo conviene prepararlas?
Las mollejas suelen ser firmes y requieren una cocción adecuada para obtener una textura agradable.
Puedes:
- Cocinarlas guisadas con verduras.
- Prepararlas en salsa de tomate.
- Incorporarlas a un arroz.
- Cocinarlas con cebolla, ajo y hierbas.
- Prepararlas en un guiso con papas y vegetales.
Lo importante es que estén bien cocidas y manipuladas de forma higiénica, como cualquier otro producto de origen animal.
¿Se pueden comer todos los días?
No es necesario.
Aunque son nutritivas, una alimentación saludable debe incluir variedad de fuentes de proteína: pescado, huevos, carnes, legumbres, lácteos u otras alternativas según las necesidades de cada persona.
Además, la forma de preparación importa. Una receta con grandes cantidades de sal, mantequilla o grasas añadidas puede cambiar considerablemente el perfil nutricional del plato.
En resumen
Las mollejas de pollo pueden ser una opción nutritiva y económica. Aportan aproximadamente 30 g de proteína, hierro, zinc, selenio y vitamina B12 por cada 100 g cocidos, según datos derivados del USDA.
Pueden contribuir a una alimentación que favorezca el mantenimiento de la masa muscular y el aporte adecuado de determinados micronutrientes.
Pero no son un alimento milagroso ni un tratamiento para la anemia o cualquier otra enfermedad.
Bien cocinadas y consumidas con moderación, las mollejas pueden formar parte perfectamente de una dieta variada y equilibrada.
