La tiña es una infección de la piel causada por hongos. A pesar de su nombre, no tiene nada que ver con gusanos. Puede aparecer en distintas partes del cuerpo y contagiarse con relativa facilidad entre personas, animales y objetos contaminados.
Reconocerla y tratarla correctamente es importante porque, sin tratamiento, la infección puede extenderse a otras zonas del cuerpo.
¿Cómo reconocer la tiña?
En la piel suele aparecer como una lesión redondeada que puede:
- Producir mucha picazón.
- Tener un borde elevado y descamado.
- Ser rojiza, rosada, marrón o gris, dependiendo del tono de piel.
- Tener el centro más claro.
- Aumentar progresivamente de tamaño.
- Presentarse en uno o varios círculos.
Pero no siempre tiene forma de círculo. Cuando afecta los pies, la ingle, las manos, las uñas o el cuero cabelludo, puede presentar un aspecto diferente.
Tiña en los pies
Puede provocar picazón, ardor, descamación y grietas, especialmente entre los dedos.
Tiña en la ingle
Suele producir una erupción con picazón en el pliegue entre la pierna y el cuerpo, que puede extenderse hacia la parte interna del muslo.
Tiña del cuero cabelludo
Puede causar zonas descamadas, picazón y pérdida de cabello. Esta forma necesita valoración médica porque normalmente requiere medicamentos antifúngicos por vía oral.
¿Cómo se contagia?
El hongo puede transmitirse mediante contacto directo con una persona infectada, pero también a través de animales infectados y objetos contaminados.
Toallas, ropa, sábanas, peines, zapatos y otros artículos personales pueden contribuir a la propagación.
Las mascotas también pueden transmitir tiña. Si un perro o gato presenta zonas sin pelo, descamación o lesiones sospechosas, es recomendable llevarlo al veterinario.
¿Cómo se trata?
El tratamiento depende de la zona afectada y de la gravedad.
Para algunas infecciones de la piel pueden utilizarse antifúngicos de venta libre, como clotrimazol, miconazol o terbinafina. Deben utilizarse siguiendo las instrucciones del producto y durante el tiempo recomendado, incluso si los síntomas mejoran antes.
La tiña del cuero cabelludo y algunas infecciones de las uñas suelen necesitar medicamentos antifúngicos recetados. Las cremas por sí solas no suelen ser suficientes para el cuero cabelludo.
Un error importante: no uses corticoides por tu cuenta
Algunas cremas para irritaciones y alergias contienen corticosteroides.
Si la lesión realmente es tiña, estos productos pueden empeorar la infección y modificar su apariencia, haciendo más difícil reconocerla y tratarla correctamente.
Si no estás seguro de que una erupción sea tiña, es mejor consultar antes de aplicar una crema con corticoides.
¿Cómo evitar que se contagie?
Algunas medidas sencillas pueden reducir considerablemente el riesgo:
- Mantén la piel limpia y seca.
- Cambia diariamente la ropa interior y los calcetines.
- No compartas toallas, ropa, sábanas, peines ni otros objetos personales.
- Lava regularmente la ropa y la ropa de cama.
- Utiliza sandalias en duchas y vestuarios públicos.
- Dúchate después de hacer ejercicio.
- Mantén limpio el equipo deportivo.
- Lávate las manos después de tocar una zona infectada.
- Evita el contacto con mascotas que tengan una infección sospechosa.
¿Cuándo deberías consultar a un médico?
Es recomendable buscar atención médica si:
- La lesión está en el cuero cabelludo.
- Hay pérdida de cabello.
- La infección afecta las uñas.
- El sarpullido cubre una zona extensa.
- Aparecen pus, heridas o dolor importante.
- La infección empeora pese al tratamiento.
- No mejora después de utilizar correctamente un antifúngico.
- Tienes un sistema inmunitario debilitado.
- No estás seguro de que realmente sea tiña.
Algunas enfermedades de la piel pueden parecerse a la tiña, por lo que en ciertos casos puede ser necesario analizar una pequeña muestra de piel, cabello o uñas para confirmar el diagnóstico.
En resumen
La tiña es una infección por hongos y puede tratarse, pero dejarla avanzar puede facilitar que se extienda o contagie a otras personas.
La combinación más importante es sencilla:
reconocerla, utilizar un antifúngico adecuado, completar el tratamiento y mantener una buena higiene para evitar la reinfección.
Y recuerda: no todo sarpullido circular es tiña y no toda crema para la piel sirve para tratarla. Si la lesión es persistente, extensa o afecta el cuero cabelludo o las uñas, lo más seguro es obtener un diagnóstico profesional.
