Si tienes costras detrás de las orejas significa sin duda te… Ver más

La aparición de costras acompañadas de mal olor en el pliegue retroauricular (detrás de las orejas) es un problema dermatológico común. Este pliegue cutáneo acumula fácilmente humedad, sebo, sudor y restos de productos de cuidado personal, creando un entorno ideal para la proliferación de bacterias u hongos si la higiene o el secado de la zona fallan.

A continuación, analizamos las causas médicas de este síntoma, cómo diferenciar los signos iniciales y las medidas recomendadas para solucionarlo de forma segura.

Causas principales de las costras y el mal olor

El mal olor suele ser el resultado de la descomposición de grasa corporal, células muertas y exudado orgánico por parte de microorganismos:

  • Dermatitis Seborreica: Una de las causas más frecuentes. Esta condición inflamatoria produce descamación grasosa, escamas amarillentas o blanquecinas, enrojecimiento y picazón. La acumulación de sebo en el pliegue genera un olor rancio característico.

  • Infección por Hongos (Candidiasis o Malassezia): La humedad atrapada favorece el crecimiento excesivo de levaduras. Provoca eritema (piel roja), grietas dolorosas en el pliegue (intertrigo) y una secreción blanquecina con mal olor.

  • Infección Bacteriana Secundaria (Impétigo o Celulitis): Ocurre cuando el rascado constante agrieta la piel y permite la entrada de bacterias (Staphylococcus aureus o Streptococcus). Genera costras de color amarillento/miel (melicéricas), supuración fluida, dolor e intenso mal olor.

  • Dermatitis de Contacto (Alérgica o Irritativa): Reacción a ingredientes de champús, acondicionadores, tintes de cabello, fragancias o al metal de los pendientes (como el níquel). La piel se inflama, genera ampollas pequeñas que se rompen y forman costras al secarse.

  • Higiene deficiente o residuo de productos: Olvidar enjuagar o secar adecuadamente el pliegue detrás de la oreja tras el baño permite que el jabón y el sudor se acumulen, irritando la piel y favoreciendo infecciones.

Cómo identificar el origen del problema a tiempo

Prestar atención a las características de la lesión ayuda a determinar su causa:

  • Escamas amarillas y grasosas con picazón leve: Orientan hacia dermatitis seborreica.

  • Grieta roja, húmeda y ardor al tocar: Típico de una infección por hongos (micosis).

  • Costras doradas/amarillas que supuran líquido: Indican una infección bacteriana activa.

  • Piel roja e irritada justo en la zona de contacto con accesorios o gafas: Sugiere dermatitis de contacto.

Cuidados generales y prevención

  1. Lado suave e higiene diaria: Limpia el área delicadamente con agua y un limpiador o jabón de pH neutro.

  2. Secado meticuloso: Tras lavar el cabello o ducharte, seca la zona dando suaves toques con una toalla limpia. La humedad es el principal desencadenante de hongos.

  3. Evita el rascado: Mantén las manos alejadas para evitar transferir bacterias de las uñas a las grietas de la piel.

  4. Enjuague completo: Asegúrate de eliminar todo resto de champú o acondicionador al bañarte.

Cuándo consultar al médico o dermatólogo

Se debe buscar atención médica si se presentan las siguientes señales de alerta:

  • Las costras sangran, supuran pus de forma continua o el mal olor no cede con buena higiene.

  • La inflamación, el enrojecimiento o el dolor se extienden hacia el oído, la cara o el cuello.

  • Aparece fiebre, malestar general o ganglios inflamados en el cuello.

  • No hay mejoría tras 5 a 7 días de cuidados básicos. El especialista indicará el tratamiento adecuado (cremas antifúngicas, corticoides tópicos o antibióticos).