Perrita con seis cachorros adopta y amamanta a un gatito abandonado en Nueva York

Una escena poco común ocurrió en el estado de Nueva York cuando una perrita que acababa de convertirse en madre de seis cachorros aceptó como uno más de su familia a un pequeño gatito que había quedado abandonado.

La protagonista de esta historia es Ruby, una perrita de raza Doberman que vive con su dueña, Brittany Callan, en la localidad de Geneseo.

Ruby acababa de tener una camada de seis cachorros cuando apareció una pequeña gatita que necesitaba ayuda urgentemente.

Y lo que ocurrió después sorprendió incluso a su propia dueña.

La gatita fue encontrada completamente sola

Brittany encontró a la pequeña gatita entre la hierba.

Era tan pequeña que todavía tenía los ojos cerrados y necesitaba cuidados constantes para sobrevivir. No había señales de su madre, por lo que la mujer comenzó a buscar una manera de mantenerla con vida.

Fue entonces cuando pensó en Ruby.

La perrita acababa de dar a luz y estaba cuidando de seis cachorros, por lo que Brittany decidió acercarle cuidadosamente a la pequeña gatita para comprobar cómo reaccionaba.

La respuesta de Ruby fue inmediata.

La perrita aceptó a la recién llegada y comenzó a tratarla como si fuera uno de sus propios bebés.

Ruby comenzó a amamantarla junto a sus cachorros

La pequeña recibió el nombre de Ramblin’ Rose y pasó a formar parte de la peculiar familia.

Ruby permitió que la gatita se alimentara junto con sus seis cachorros y también comenzó a lamerla y protegerla.

La reacción llamó especialmente la atención porque no se trataba simplemente de que la perrita tolerara la presencia del gatito.

Ruby desarrolló un comportamiento maternal hacia ella.

Su dueña explicó que la perrita siempre había mostrado una personalidad especialmente cuidadosa con animales pequeños y que anteriormente había convivido con otros animales, incluidos conejos, cobayas, gallinas y patos.

La perrita incluso la protegía de sus propios cachorros

Como cualquier camada de cachorros puede ser bastante inquieta, Ruby también tuvo que mantener cierto control sobre la convivencia.

Cuando sus cachorros comenzaban a jugar demasiado bruscamente con Ramblin’ Rose, la madre intervenía.

Según el relato de su dueña, Ruby llegó incluso a tomar a la gatita suavemente por la piel del cuello para alejarla de los cachorros cuando consideraba que el juego se estaba volviendo demasiado intenso.

El comportamiento mostraba que la perrita no solo había aceptado a la gatita, sino que también estaba pendiente de su seguridad.

La pequeña comenzó a ganar peso

Aunque Ruby podía proporcionarle calor, protección y leche, Brittany también continuó alimentando a la gatita con fórmula especial para asegurar que recibiera los nutrientes que necesitaba.

El resultado fue bastante positivo.

En aproximadamente una semana, Ramblin’ Rose pasó de pesar 4,37 onzas (unos 124 gramos) a 7,27 onzas (unos 206 gramos).

Ese aumento de peso fue una señal alentadora de que la pequeña estaba progresando adecuadamente con los cuidados recibidos.

Una familia formada por dos especies

La imagen de una Doberman amamantando a una gatita junto con sus propios cachorros puede parecer extraordinaria, pero el comportamiento maternal hacia crías de otra especie puede aparecer ocasionalmente en animales.

En este caso, el hecho de que Ruby acabara de dar a luz probablemente facilitó que mostrara conductas maternales hacia la pequeña.

Sin embargo, eso no significa que una gata huérfana pueda simplemente colocarse junto a cualquier perra que tenga cachorros.

Cada animal tiene un temperamento diferente y una introducción inadecuada podría resultar peligrosa para una cría vulnerable.

La historia de Ruby y Ramblin’ Rose

Lo que comenzó con una gatita abandonada terminó convirtiéndose en una escena que llamó la atención por una razón muy sencilla: Ruby no pareció preocuparse por la diferencia de especie.

Para ella, aquella pequeña criatura necesitaba protección y cuidados.

Mientras los seis cachorros continuaban creciendo junto a su madre, Ramblin’ Rose encontró temporalmente una familia bastante particular.

Una Doberman, seis cachorros y una pequeña gatita terminaron compartiendo un mismo espacio gracias a un inesperado instinto maternal.

Una historia que recuerda la importancia de ayudar

Más allá de lo tierna que resulta la historia, el caso también demuestra lo importante que es actuar cuando se encuentra un animal recién nacido aparentemente abandonado.

Una cría tan pequeña puede necesitar alimentación especializada, control de temperatura y atención veterinaria. No siempre es seguro intentar alimentarla o introducirla directamente con otros animales.

En el caso de Ramblin’ Rose, la intervención de su rescatista y la aceptación de Ruby hicieron posible que la pequeña recibiera los cuidados que necesitaba.

En resumen

Ruby, una Doberman de Geneseo, Nueva York, acababa de tener seis cachorros cuando su dueña encontró una gatita recién nacida y aparentemente abandonada.

La perrita aceptó a la pequeña, comenzó a amamantarla y la protegió como si fuera uno de sus propios bebés. Con ayuda adicional de su cuidadora y fórmula para gatitos, Ramblin’ Rose consiguió aumentar considerablemente su peso en apenas una semana.

Una madre, siete pequeños y una familia completamente inesperada demostraron que, en ocasiones, los vínculos de cuidado pueden aparecer donde menos se esperan.