Una persona vacunada puede infectarse y desarrollar COVID-19, porque las vacunas no ofrecen una protección del 100 % frente a la infección. Sin embargo, su principal beneficio es reducir el riesgo de desarrollar una enfermedad grave, necesitar hospitalización o fallecer.
¿Por qué puede ocurrir?
Las vacunas preparan al sistema inmunitario para reconocer el virus y responder con mayor rapidez. Aun así, la protección contra la infección puede disminuir con el tiempo y variar según la variante del virus, la edad y las características de cada persona.
Por eso, estar vacunado no significa que sea imposible contagiarse.
¿La enfermedad puede ser más leve?
En general, la vacunación ofrece una protección mayor frente a las formas graves que frente a la infección. Esto significa que una persona vacunada que se infecta puede presentar síntomas, pero tiene menor riesgo de desarrollar complicaciones graves que una persona sin protección adecuada.
¿La vacuna causa COVID-19?
No. Las vacunas contra COVID-19 no contienen el virus vivo capaz de provocar la enfermedad. Los síntomas que algunas personas presentan después de vacunarse, como cansancio, dolor muscular o fiebre, pueden ser una respuesta temporal del organismo a la vacunación y no significan que la persona tenga COVID-19.
¿La protección dura para siempre?
La protección puede disminuir con el paso del tiempo. Además, las variantes del virus pueden modificar el nivel de protección frente a la infección. Por eso, las recomendaciones de vacunación pueden actualizarse según la edad, los factores de riesgo y la situación epidemiológica.
¿Qué significa realmente estar vacunado?
Estar vacunado no equivale a tener una protección absoluta contra cualquier infección. Significa contar con una herramienta que ayuda al organismo a responder frente al virus y que reduce especialmente el riesgo de enfermedad grave.
Si una persona presenta síntomas compatibles con COVID-19 después de haberse vacunado, puede necesitar una prueba y debe seguir las recomendaciones sanitarias correspondientes.
