El olor que algunas personas perciben antes de la muerte

A lo largo de la historia, las culturas de todo el mundo han transmitido relatos y testimonios sobre fenómenos inusuales que rodean los últimos momentos de la vida. Entre los más enigmáticos y comentados se encuentra la creencia de que algunas personas perciben un olor particular poco antes de morir, o que el propio cuerpo emite una fragancia característica en la etapa final.

Más allá del misterio y las leyendas populares, la ciencia médica, la biología y la psicología han investigado qué hay de real detrás de estas percepciones sensoriales. ¿Existe realmente un «olor a la muerte»? Analizamos las explicaciones posibles.

1. Cambios metabólicos y bioquímicos en el cuerpo

Desde una perspectiva estrictamente fisiológica, cuando el organismo humano comienza el proceso de apagado celular y falla multiorgánica en las horas o días previos al fallecimiento, se producen cambios químicos profundos:

Acumulación de toxinas: Al dejar de funcionar correctamente los riñones y el hígado, las toxinas y productos de desecho (como la urea) se acumulan en el torrente sanguíneo y los tejidos. Esto puede alterar el olor corporal o el aliento del paciente.

Cetosis y descomposición celular: Los procesos metabólicos internos cambian drásticamente al no recibir alimentos o procesarlos de la misma forma, lo que puede generar compuestos volátiles específicos que alteran la percepción olfativa en el entorno cercano.

2. El fenómeno de la alucinación olfativa o fantosmia

En el ámbito neurológico y médico, la percepción de olores que no tienen una fuente física real se conoce como fantosmia:

Alteraciones neurológicas: A medida que el cerebro experimenta una disminución en el flujo sanguíneo o un fallo en sus funciones superiores, las áreas encargadas de procesar los sentidos —incluido el bulbo olfatorio— pueden enviar señales erróneas, provocando que tanto el paciente como quienes lo rodean perciban aromas singulares (a menudo descritos como dulces, metálicos o medicamentosos).

3. La perspectiva psicológica y la hipersensibilidad emocional

El contexto de la cercanía de la pérdida de un ser querido genera un estado de alerta sensorial extremo en los familiares y cuidadores:

Agudeza sensorial por estrés: El sistema nervioso en situaciones de alto impacto emocional incrementa la atención a los detalles del entorno. Pequeños olores habituales en una habitación de hospital (medicamentos, desinfectantes, flores o sábanas) pueden ser percibidos con una intensidad inusual y dotados de un significado simbólico o premonitorio.