Si te refieres al titular viral que habla de que uno de los hijos de Jennifer Lopez “ya comienza a ver”, hay que tener cuidado con esa afirmación. No encontré una fuente confiable que confirme que Max Muñiz haya tenido una enfermedad ocular y que ahora esté recuperando la visión.
Lo que sí está confirmado es que Jennifer Lopez tiene dos hijos mellizos, Max y Emme, nacidos en 2008, y que en 2026 ambos terminaron la secundaria y fueron aceptados en universidades.
¿Qué diagnóstico se ha hecho público?
En junio de 2026, Jennifer Lopez habló públicamente sobre los retos académicos que enfrentaron sus hijos y explicó que ambos fueron diagnosticados con TDAH (trastorno por déficit de atención e hiperactividad). Según la cantante, tuvieron que esforzarse especialmente durante los últimos años de su formación escolar.
Esto es importante porque algunas publicaciones en internet pueden mezclar este diagnóstico con otros supuestos problemas de salud que no han sido confirmados públicamente.
Max continúa con su vida con normalidad
Max, que actualmente tiene 18 años, se graduó de la secundaria en junio de 2026. Jennifer Lopez estuvo presente en la ceremonia y se mostró muy emocionada durante el evento.
Además, tanto Max como su hermana fueron aceptados en las cinco universidades a las que solicitaron admisión y recibieron becas, según contó Jennifer.
Entonces, ¿“ya comienza a ver”?
No hay evidencia confiable para afirmar que Max haya perdido la visión ni que esté recuperándola. El titular parece utilizar una afirmación llamativa que no coincide con la información reciente y verificable sobre la familia.
Por ahora, lo que está documentado es su diagnóstico de TDAH, su graduación y su próximo ingreso a la universidad.
En resumen
La historia de que “el hijo de Jennifer Lopez ya comienza a ver” no está suficientemente respaldada por fuentes confiables. Lo confirmado sobre Max en 2026 está relacionado con su trayectoria académica y con el TDAH que Jennifer mencionó públicamente.
Conviene no convertir un titular viral sobre la salud de un joven en un diagnóstico o recuperación médica que su familia no haya confirmado.
