¿Despidieron a la mujer electricista que se volvió viral? Esto es lo que realmente se sabe del caso

El caso que se viralizó en medios y redes sociales corresponde a la historia de Oriana, una joven argentina de 23 años. La verdad detrás de su historia abarca los siguientes puntos clave:

El despido original: Oriana no trabajaba como electricista cuando la despidieron. Se desempeñaba en una empresa gráfica (en el área de impresión) de la cual fue cesanteada, quedando desempleada y atravesando una situación económica compleja.

La reinvención profesional: Tras quedarse sin ingresos, decidió no esperar por un trabajo formal convencional y buscó capacitarse en un oficio tradicionalmente dominado por hombres: la electricidad domiciliaria.

Su salto a la viralidad: Una vez formada e iniciando sus trabajos de forma independiente, comenzó a compartir su día a día en plataformas como TikTok e Instagram. Mostraba cómo arreglaba tableros, hacía instalaciones y resolvía problemas eléctricos, además de visibilizar la inclusión femenina en los oficios técnicos.

El éxito económico: Sus videos alcanzaron millones de reproducciones. Esto no solo le dio visibilidad, sino que disparó la demanda de sus servicios como electricista independiente, llegando a facturar montos diarios significativamente superiores a los que percibía en su antiguo empleo en la gráfica.

El origen de la confusión y los titulares sensacionalistas

La desinformación en redes sociales sobre este caso surge por la superposición de dos narrativas distintas en los medios de comunicación:

Titulares ambiguos: Medios y canales de contenidos virales utilizaron titulares como «La despidieron y ahora es electricista viral» o «La echaron de su trabajo y gana el triple». Al leerlos rápido, muchos usuarios asumieron erróneamente que había sido despedida de su trabajo como electricista por culpa de sus videos.

Cruce con otros casos de despidos por redes sociales: En plataformas digitales suelen volverse virales historias de empleados despedidos por grabar TikToks en horario laboral. Esto provocó que el algoritmo y los comentarios de los usuarios mezclaran la historia de la electricista con la de personas sancionadas por publicar contenido en sus puestos de trabajo.

Mitos vs. Realidad del caso

Mito 1: «Una empresa la despidió por grabar videos haciendo trabajos eléctricos.»

Realidad: No. Fue despedida de una empresa de artes gráficas donde no realizaba labores eléctricas.

Mito 2: «Sufrió discriminación laboral en una compañía eléctrica y la echaron.»

Realidad: Oriana aprendió el oficio después de quedar desempleada y fundó su propio emprendimiento independiente.

Mito 3: «Perdió su fuente de ingresos tras volverse viral.»

Realidad: La viralización fue la herramienta que impulsó su negocio propio, permitiéndole multiplicar sus clientes y consolidar su marca personal dentro del rubro.

En conclusión, la historia no es la de una sanción laboral injusta, sino un caso de reinvención profesional donde el despido en un sector industrial fue el detonante para que una joven aprendiera un oficio técnico, emprendiera por cuenta propia y utilizara las redes sociales a su favor.