El caso de Abby y su lucha contra el cáncer.

El cáncer es una de las peores enfermedades del mundo. Cuando las personas son diagnosticadas con cáncer, la esperanza de vida inmediatamente se ve menguada.

Luchar contra el cáncer es una batalla que pocas personas logran ganar, lo cual no deja de ser lamentable.

Peor aún es cuando son los niños los que tienen que librar estas batallas. Tal es el caso de Abby Furco, una niña de 10 años que a los 4 años.

Due diagnosticada con leucemia o cáncer en la sangre. Su historia ha dejado a muchos con la boca abierta y aquí te la contaremos.

Los médicos que la diagnosticaron sólo le dieron un 20% de esperanzas en recuperarse ya que era un cáncer que se veía difícil de llevar. Eso sólo hizo que el corazón de sus padres se partiera en dos. No creían que su hija pudiera salir bien de todo esto.

Querer vivir más y lograrlo.

Luego de seis años llenos de tratamientos, quimioterapia, trasplante de médula, en los que Abby logró salir ilesa, las esperanzas habían aumentado un poco.

Sus padres no paraban de rodearla de amor ya que sentían que en cualquier momento podrían perderla y amarla eran lo mejor que podían hacer por ella.

Gracias a la lucha de sus padres y de ella, logró en el 2013 recuperarse casi por completo. Podía hacer cosas que cualquier niña de su edad hace, ir a la escuela, jugar fútbol, ser scout. Su vida volvía a ajustarse a una vida normal libre de enfermedad.

Sin embargo, el año siguiente su cáncer regresó. Esta vez fue muchísimo más agresivo que nunca, tanto que la inmovilizó por completo. Moverse suponía un dolor excesivo para ella, por lo que apenas podía hablar.

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Aunque se logró trasplantarle otra médula, esta vez su cuerpo no quiso aceptarla y rechazó totalmente el tejido.

Esta vez los médicos no dieron esperanzas y aconsejaron a sus padres el ya irse preparando para lo inevitable: la muerte de Abby.

La desconectaron de las máquinas de diálisis, sus abuelos viajaron en avión para poder despedirse de ella.

Sus padres incluso compraron el ataúd y prepararon la música que se tocaría en el entierro, sin embargo, Abby los terminó sorprendiendo a todos.

“Aún me queda mucho por vivir” fue lo que salió de sus labios cuando ya todos habían perdido las esperanzas. Nadie podía creerlo y quedaron más asombrados cuando la niña comenzó a mejorar. Logró levantarse y caminar.

Más detalles de la historia, te los traemos en el siguiente vídeo:

Los médicos no se explican lo que ocurre y sus padres mucho menos, pero sólo esperan que la niña no vuelva a caer en la enfermedad.

Con sólo aplicar esta mascarilla en tus manos, ¡te quitarás muchos años de encima!

El embarazo de mellizos que terminó siendo algo totalmente sorprendente. Los médicos no entendían lo que sucedía.