Abscesos en las axilas: por qué aparecen, síntomas y cuándo preocuparse

Los abscesos en las axilas son bultos dolorosos que pueden aparecer debajo de la piel y contener pus. Esta zona es especialmente propensa a este tipo de lesiones porque concentra folículos pilosos, glándulas y humedad.

¿Por qué se forman?

La causa más habitual es una infección bacteriana que comienza cuando los microorganismos entran por un pequeño corte, una irritación o un folículo del vello. El organismo responde enviando células de defensa y puede formarse una acumulación de pus.

El afeitado, la fricción, la sudoración y la irritación repetida pueden favorecer la aparición de lesiones en esta zona.

¿Cómo reconocer un absceso?

Generalmente aparece como un bulto que puede estar:

  • Dolorido o sensible.
  • Caliente al tacto.
  • Inflamado y enrojecido.
  • Lleno de pus o con una zona central más blanda.
  • Acompañado ocasionalmente de fiebre.

Si el absceso se abre por sí solo, puede expulsar pus y presentar un olor desagradable.

¿Es recomendable apretarlo?

No. Intentar reventar, pinchar o cortar un absceso en casa puede favorecer la propagación de la infección y lesionar todavía más la piel.

Cuando necesita drenaje, este procedimiento puede realizarlo un profesional de forma segura. Dependiendo de la causa y gravedad, también pueden ser necesarios medicamentos.

¿Qué puedes hacer mientras tanto?

Mantener la zona limpia y seca puede ayudar. También es conveniente evitar el afeitado, la fricción y los productos que provoquen irritación mientras exista inflamación.

No compartas toallas ni prendas que hayan estado en contacto con la lesión.

¿Cuándo consultar?

Es recomendable buscar valoración médica si el bulto aumenta de tamaño, permanece durante más de dos semanas, aparece repetidamente o se vuelve muy doloroso. También conviene consultar si la piel alrededor se vuelve cada vez más roja o caliente.

Si aparece fiebre, escalofríos o el enrojecimiento comienza a extenderse alrededor del bulto, la valoración debe ser más rápida.

Cuando aparecen una y otra vez

Si los bultos dolorosos aparecen repetidamente en las axilas o también en otras zonas donde existe fricción, conviene consultar con dermatología. La recurrencia puede tener diferentes causas y requiere determinar exactamente qué tipo de lesión está presente.

Un absceso no debe tratarse simplemente como un granito. Identificar su causa y recibir el tratamiento adecuado ayuda a evitar que la infección se extienda o que el problema vuelva a aparecer