El caso Coppel: La tragedia de las seis trabajadoras

El caso Coppel es uno de los episodios más trágicos y emblemáticos sobre negligencia empresarial, precariedad laboral y fallas en los sistemas de protección civil en México. El 9 de noviembre de 2010, un incendio en una tienda de la cadena Coppel en Culiacán, Sinaloa, cobró la vida de seis trabajadoras que se encontraban atrapadas en el interior del inmueble cumpliendo un turno nocturno a puertas cerradas.

Los hechos de la noche del desastre

La noche del 9 de noviembre de 2010, en la sucursal de Coppel situada en el centro de Culiacán (Sinaloa), seis empleadas —Ariana López Soto, Carmen Selene Moreno Zazueta, Claudia Janeth Bernal Delgado, Edith López Cárdenas, Rosa Imelda Félix Gamboa y Verónica Picos Bastidas— realizaban labores de inventario de mercancía.

Alrededor de las 21:30 horas se originó un incendio en la planta baja del establecimiento, aparentemente provocado por una falla en el sistema eléctrico o un cortocircuito en la zona de exhibición. El fuego se propagó con extrema rapidez debido a la gran cantidad de materiales inflamables presentes en la tienda (ropa, calzado, muebles y plásticos).

Las trabajadoras intentaron ponerse a salvo; sin embargo, se encontraron con que todas las salidas de la tienda se encontraban bloqueadas y con candado desde el exterior, un procedimiento habitual de la empresa para evitar robos durante los turnos nocturnos de inventario.

Factores críticos y negligencia patronal

Las investigaciones posteriores e inspecciones de los cuerpos de rescate revelaron múltiples violaciones a las normativas de seguridad laboral y protección civil:

  • Incomunicación y encierro: Las puertas de acceso principales y de servicio estaban cerradas con llave y cadena desde afuera. Las trabajadoras no contaban con llaves para salir en caso de emergencia.

  • Inexistencia o bloqueo de salidas de emergencia: Las rutas de evacuación estaban obstruidas por mercancía o inhabilitadas por medidas de seguridad patrimonial de la tienda.

  • Inhalación de gases tóxicos: La combustión masiva de plásticos y textiles generó densas nubes de monóxido de carbono y cianuro de hidrógeno. Los peritajes confirmaron que las seis empleadas fallecieron por asfixia y sofocación por inhalación de humo tóxico antes de que las llamas alcanzaran el área donde se resguardaban.

  • Falta de sistemas contra incendios funcionales: La sucursal carecía de detectores de humo adecuados, extintores accesibles o rociadores automáticos funcionales para sofocar el fuego en su fase inicial.

Repercusión social, acciones legales y consecuencias

El siniestro desató una ola de indignación nacional que puso bajo el escrutinio público las condiciones de trabajo en el sector del comercio al por menor en México:

  • Sanciones e indemnizaciones: Tras la presión social y mediática, la empresa Coppel asumió la responsabilidad indemnizatoria con las familias de las víctimas, otorgando compensaciones económicas, pensiones y becas educativas para los hijos de las trabajadoras fallecidas.

  • Revisión de normativas laborales y de protección civil: El caso obligó a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y a las autoridades locales de protección civil a realizar inspecciones extraordinarias en tiendas departamentales y supermercados en todo el país, endureciendo las sanciones contra empresas que mantuvieran personal encerrado durante turnos nocturnos.

  • Modificaciones a la ley: La tragedia sentó un precedente legal en México sobre la ilegalidad de la práctica de «encerramientos nocturnos» (lock-ins) por razones de seguridad de mercancías, tipificándola como una violación grave a las garantías de seguridad e higiene en el trabajo.