Reconocer las señales de un posible infarto puede marcar una diferencia importante. Aunque muchas personas imaginan un dolor intenso y repentino en el pecho, la realidad es que los síntomas no siempre aparecen de la misma manera.
Algunos episodios comienzan bruscamente, mientras otros pueden iniciarse con molestias aparentemente leves.
También es importante aclarar un mito frecuente en internet: no existe una lista de síntomas capaz de indicar con certeza que alguien tendrá un infarto exactamente dentro de una semana o un mes.
Lo realmente importante es conocer las señales de alarma y actuar rápidamente cuando aparecen.
Molestia o presión en el pecho
Una de las señales más conocidas es una molestia localizada en la zona central del pecho.
Puede sentirse como presión, peso, opresión o dolor. En ocasiones permanece durante varios minutos; otras veces desaparece y posteriormente vuelve.
No siempre se presenta como un dolor insoportable.
Precisamente por eso algunas personas pueden confundir inicialmente la molestia con cansancio o un problema digestivo.
Dificultad para respirar
La falta de aire también puede aparecer durante un problema cardíaco.
Puede presentarse junto con molestias en el pecho o incluso sin ellas.
Si una persona experimenta repentinamente dificultad respiratoria acompañada de presión en el pecho, sudor frío, mareo o náuseas, es importante buscar atención inmediata.
Dolor en otras zonas del cuerpo
Las molestias relacionadas con un infarto no necesariamente permanecen concentradas en el pecho.
El dolor o incomodidad puede extenderse hacia uno o ambos brazos, hombros, espalda, cuello, mandíbula o parte superior del abdomen.
La combinación de varios síntomas resulta especialmente importante.
Cansancio fuera de lo habitual
Todos podemos sentir cansancio después de una jornada larga o de haber descansado poco.
Sin embargo, un agotamiento intenso que aparece sin una razón evidente merece atención, especialmente cuando se acompaña de falta de aire, presión en el pecho, mareos u otras molestias nuevas.
Algunas personas pueden experimentar síntomas menos evidentes que el clásico dolor fuerte en el pecho.
Náuseas, sudor frío y mareo
Las náuseas, el sudor frío y la sensación de mareo también pueden aparecer durante un evento cardíaco.
Por separado pueden tener muchas explicaciones diferentes. El problema aparece cuando comienzan repentinamente y se presentan junto con otras señales de alarma.
Sentir debilidad intensa o la sensación de que uno puede desmayarse tampoco debería ignorarse cuando existen otros síntomas.
Palpitaciones
Percibir latidos muy rápidos, fuertes o irregulares puede deberse a múltiples causas.
Pero si las palpitaciones aparecen acompañadas de falta de aire, dolor en el pecho, mareo intenso o pérdida del conocimiento, se necesita una valoración urgente.
¿Cómo reducir el riesgo cardiovascular?
La prevención comienza mucho antes de una emergencia.
Mantener la presión arterial y el colesterol bajo control, evitar el tabaco, mantenerse físicamente activo y elegir una alimentación equilibrada son medidas importantes para proteger la salud cardiovascular.
También resultan útiles los controles médicos periódicos, especialmente cuando existen antecedentes familiares o factores de riesgo.
Consumir más frutas, verduras y alimentos poco procesados puede formar parte de esos hábitos protectores.
No existe una bebida o remedio casero capaz de sustituir estas medidas.
¿Cuándo debemos actuar?
Si aparece presión o dolor en el pecho durante varios minutos, especialmente acompañado de falta de aire, sudor frío, mareo, náuseas o molestias en brazos, espalda, cuello o mandíbula, hay que solicitar ayuda de emergencia.
No es necesario esperar hasta estar completamente seguro de que se trata de un infarto.
Los servicios de emergencia pueden comenzar la atención durante el traslado y preparar al centro médico para recibir al paciente.
Cada minuto puede ser importante.
Por eso, reconocer las señales, evitar retrasos y pedir ayuda rápidamente sigue siendo una de las mejores decisiones ante una posible emergencia cardiovascular.
