Además de sus conocidos jugos matutinos y de su capacidad para nutrir el organismo desde el interior, la remolacha (Beta vulgaris) ofrece alternativas sumamente creativas y prácticas que van desde el cuidado estético externo hasta el aprovechamiento integral de la raíz en la cocina cotidiana.
Usos alternativos y cosméticos de la remolacha
Colorante natural para cosmética casera: Gracias a sus pigmentos intensos y naturales, el jugo concentrado de remolacha se utiliza tradicionalmente para elaborar tintes temporales y suaves para los labios o rubores en crema libres de químicos sintéticos.
Exfoliante corporal revitalizante: Al combinar la fibra natural de la remolacha con agentes hidratantes, se obtiene una mezcla ideal para remover las células muertas de la superficie cutánea, dejando la piel suave y renovada.
Aprovechamiento de las hojas (betabeles): A diferencia de lo que muchos piensan, la parte verde de la planta es comestible y sumamente nutritiva, conteniendo altas concentraciones de hierro, calcio y vitaminas que se pueden integrar fácilmente en sopas y salteados.
Recetas caseras alternativas con remolacha
1. Exfoliante Corporal Casero de Remolacha y Azúcar
Una preparación cosmética tópica ideal para estimular la circulación superficial de la piel y devolverle su luminosidad natural de manera suave.
Ingredientes:
La pulpa rallada finamente de media remolacha cruda.
3 cucharadas de azúcar mascabado o azúcar blanca.
2 cucharadas de aceite de coco virgen (o aceite de oliva).
Preparación:
En un recipiente limpio, mezcla la pulpa rallada de la remolacha con el azúcar y el aceite hasta obtener una pasta uniforme y granulada.
Durante la ducha, aplica la mezcla sobre la piel húmeda mediante movimientos circulares suaves, insistiendo en zonas como codos o piernas.
Enjuaga con abundante agua tibia y seca con suavidad para notar una piel tersa e hidratada.
2. Mascarilla Facial Iluminadora de Remolacha y Yogur
Una alternativa casera para consentir el rostro, aprovechando los antioxidantes del tubérculo junto con la suavidad de los lácteos fermentados.
Ingredientes:
2 cucharadas de jugo concentrado de remolacha (obtenido al exprimir un trozo rallado).
1 cucharada sopera de yogur natural sin azúcar.
1 cucharadita de miel pura.
Preparación:
Mezcla el jugo de remolacha, el yogur y la miel en un pequeño recipiente hasta lograr una textura cremosa y homogénea.
Extiende la mezcla sobre el rostro limpio y seco, evitando cuidadosamente el contorno de los ojos.
Deja actuar durante 10 o 15 minutos para que sus nutrientes aporten frescura.
Retira con agua templada y seca con una toalla limpia.
