Durante nueve meses, Daniel Waterman permaneció internado después de sufrir un terrible accidente de tránsito en Florida. Mientras su familia esperaba desesperadamente que recuperara la conciencia, las circunstancias del choque seguían rodeadas de interrogantes.
Lo que nadie imaginaba era que, cuando finalmente pudo comunicarse, Daniel señalaría a la persona que viajaba con él aquella noche.
Y lo que contó terminó convirtiéndose en una de las últimas revelaciones de su vida.
Un accidente que dejó graves consecuencias
Daniel, de 22 años, sufrió el accidente en febrero de 2025 mientras se desplazaba por la Interestatal 95, en el condado de Flagler, Florida.
El joven sufrió múltiples lesiones, entre ellas fracturas en el cuello, la espalda, la clavícula, una pierna y un tobillo. La gravedad de sus heridas hizo necesario un largo proceso de hospitalización y permaneció en coma durante aproximadamente nueve meses.
La mujer que viajaba con él era su novia, Leigha Mumby, de 24 años. Ella sobrevivió al accidente y posteriormente tuvo un bebé, que nació meses después.
Según los reportes publicados sobre el caso, en un primer momento Mumby declaró que no sabía qué había provocado el choque.
Nueve meses después, Daniel despertó
La familia de Daniel había pasado meses esperando alguna señal de recuperación.
Finalmente, después de aproximadamente nueve meses, el joven recuperó la conciencia y comenzó a comunicarse.
Pero su despertar no fue solamente una noticia médica.
Daniel tenía algo que decir sobre lo ocurrido aquella noche.
Debido a las dificultades que todavía tenía para comunicarse, utilizó una pizarra para transmitir información a las autoridades. Según los reportes periodísticos, señaló que su novia era quien conducía el vehículo y que el accidente habría ocurrido después de una fuerte discusión entre ambos.
¿Por qué estaban discutiendo?
La madre de Daniel relató a medios locales que la pareja habría estado atravesando una situación complicada.
De acuerdo con esa versión, Leigha había descubierto que estaba embarazada y también habría encontrado mensajes en el teléfono de Daniel en los que él coqueteaba con otra mujer.
La discusión habría ocurrido poco antes del accidente.
Según el relato recogido por medios estadounidenses, Daniel indicó que el choque no había ocurrido simplemente por un accidente de tránsito, sino que su novia habría provocado deliberadamente la colisión durante aquella pelea.
Estas declaraciones fueron especialmente importantes porque Daniel era una de las pocas personas que podía aportar información directa sobre lo sucedido dentro del vehículo.
La investigación tomó un nuevo rumbo
Durante meses, las autoridades habían tenido que reconstruir lo ocurrido sin contar con el testimonio de Daniel.
Su recuperación permitió obtener una versión diferente de los hechos.
Sin embargo, es importante hacer una distinción: que una persona haya realizado una acusación durante su recuperación no significa automáticamente que todos los detalles hayan quedado demostrados judicialmente. Los reportes periodísticos describieron la declaración de Daniel como parte de la investigación.
El caso, por tanto, debe entenderse desde esa perspectiva y no como una condena definitiva basada únicamente en un titular viral.
Daniel no tuvo una segunda oportunidad
Después de pasar meses hospitalizado, Daniel fue trasladado en julio al Hospital Universitario Upstate, en Syracuse, Nueva York, para continuar su recuperación.
Pero su estado de salud seguía siendo extremadamente delicado.
El 8 de octubre de 2025, Daniel murió a causa de una neumonía, según los reportes publicados sobre el caso.
Tenía apenas 22 años.
Su familia no solo tuvo que afrontar la pérdida después de tantos meses de incertidumbre, sino también las preguntas que quedaron alrededor del accidente.
Una historia que dejó más preguntas que respuestas
La historia de Daniel se volvió viral porque reúne elementos difíciles de olvidar: un joven que pasa nueve meses en coma, despierta, consigue comunicarse con las autoridades y señala a su propia pareja en relación con el accidente que cambió su vida.
Pero también demuestra por qué es importante separar los hechos comprobados de las versiones que aparecen posteriormente en redes sociales.
Algunas publicaciones virales han convertido el caso en una historia todavía más dramática, agregando frases, conversaciones y escenas que no aparecen en los reportes periodísticos originales.
Lo que sí está documentado es que Daniel sobrevivió durante meses a sus graves lesiones, recuperó brevemente la capacidad de comunicarse y proporcionó a las autoridades una versión de los acontecimientos que implicaba a su novia.
Una última revelación
Daniel no logró recuperarse completamente de las heridas sufridas.
Sin embargo, durante el breve periodo en que pudo comunicarse, consiguió contar algo que llevaba meses sin poder explicar.
Su testimonio abrió una nueva dimensión en la investigación y dejó a su familia enfrentando una dolorosa realidad: la persona que podía explicar qué ocurrió aquella noche era también alguien que ya no estaría allí para responder más preguntas.
Una historia que comenzó con un accidente terminó convertida en una tragedia todavía más profunda.
Y, para su familia, aquellas palabras pronunciadas después de nueve meses de silencio quedaron como uno de los últimos testimonios de Daniel.
